viernes, 27 de marzo de 2009

Sistemas de archivos online: convenientes ¿o no?

Recién recibí una invitación automática de un amigo para ofrecerme el servicio gratuito de DropBox. La idea, en principio, es bastante buena: un servicio donde uno envía archivos, y con un programita puede accederlos desde cualquier PC. Es como tener un pendrive virtual con esteroides (aquí un demostración en inglés [FLASH-WARNING]). Hasta ahí, todo bárbaro.

Pero ¿que otras cosas ponemos en juego en éste tipo de servicios? En un análisis quizás demasiado rápido, se me ocurren:
  • ¿Mis datos pueden ser accedidos por personas de la empresa?
  • ¿Bajo que leyes me veo sujeto? (Suelen ser las leyes del país de origen del servicio) ¿Me convienen ésas leyes?
  • ¿Están realmente seguros mis datos? Y ésto no sólo con respecto a la posible pérdida de los mismos (se quemó el centro de datos con backups y todo...), sino ¿es posible que otra persona logre acceder a ellos sin mi consentimiento?
  • ¿Cedo el copyright de los archivos?
  • ¿Cómo puedo saber si los programas clientes son seguros si no tengo el código fuente?
  • Tampoco tengo el código fuente de lo que corre el servidor, y en caso de tenerlo ¿cómo compruebo que es realmente lo que estoy usando?
Seguramente al lector se le van a ocurrir un par de cosas mas, invito a que las agreguen en los comentarios.

Por supuesto, alguno me puede decir "eh, vos usás GMail y Blogger, es mas o menos lo mismo que usar un servicio de éstos". Correcto. Lo importante es saber que cosas envío. Y si son cosas que no son de fiar para éstos servicios, basta con usar OpenPGP.

Y para un servicio de éstos, quizás prefiera usar mi propio servidor con sshfs, aunque no sé si soportará actualizaciones delta :-(